Jara, estatismo educativo. Kast, libertad de enseñanza 

 

Silabarios

 

Las siete páginas que contienen la propuesta educativa de la candidatura presidencial Jeannette Jara , reviven el afán que tiene la izquierda, de instalar un nuevo Currículum escolar para el siglo XXI, es la misma manía que tenían cuando jugaron por una nueva Constitución, la que fue rechazada mayoritariamente el 4 de septiembre del año 2022. Lo mismo que decían de la Constitución, ahora lo dicen del Currículum, que cumplió su ciclo, que está desfasado, que ya no existe. el mundo para el que fue hecho, solo falta que digan que tiene un origen espurio, dicen que ahora existe la necesidad de avanzar hacia un currículum más relevante, moderno, de vanguardia, capaz de responder a los requerimientos de un mundo en constantes cambios, que será dominado por la inteligencia artificial.

El programa de la candidata Jara dice que desde el Estado mejorarán la calidad de la educación, con un proyecto educativo que forma integralmente a cada estudiante, aquí la palabra integralmente está indudablemente asociada a lo que conocemos como educación sexual, ya que el mismo programa dice que integral incluye lo físico, lo artístico, lo tecnológico y lo socioemocional, y agregan, un proyecto educativo que pueda conectar mejor con los proyectos de vida de los estudiantes. Este programa de gobierno lo que propone es un estatismo educativo; el Estado determina los valores, formula el proyecto educativo, dicta el currículum escolar y define los contenidos, con esto, lo que se busca es imponer una ideología, y ciertamente es la ideología progresista cuyas raíces están en el marxismo leninismo, lo que atenta contra la libertad de enseñanza y pasa por encima del derecho preferente de los padres a educar a sus hijos.

Muy distinto es el programa de educación que propone el candidato presidencial José Antonio Kast , que parte declarando: “Chile es una gran nación, llena de buenas personas que quieren lo mejor para sus hijos, y, creemos en la libertad de las personas y las familias para forjar su destino”, y estableciendo los siguientes pilares: “El derecho preferente de los padres a educar a sus hijos y la libertad de elegir el establecimiento educacional”. “Devolveremos a las escuelas la autonomía para diseñar sus protocolos en base a su Proyecto Educativo Institucional”. Esta libertad de educación propiciará la fundación de nuevas escuelas y liceos lo que ampliará la oferta educativa, y la recuperación de la autonomía permitirá la reorientación curricular, para que los más de 13 mil colegios puedan complementar el conocimiento científico que imparten con la antropología bíblica y la sociología religiosa.

Esta libertad de educación obligará al Estado a crear las condiciones jurídicas y materiales por medio del financiamiento público para que la sociedad civil abra, organice y mantenga establecimientos educacionales con variados proyectos educativos, para que las familias escojan el colegio que más les acomode de acuerdo con sus creencias, y la autonomía, evitará que el Estado pretenda imponer el estatismo educativo, y así evitará que los educandos sean adoctrinados en ideologías políticas y de género, ajenas a sus valores familiares. El derecho preferente de los padres que propone don José Antonio Kast entregará a los padres y apoderados la libertad de escoger el colegio con el proyecto educativo que más les acomode, de acuerdo con sus convicciones religiosas, valores morales, creencias y formas de vida.

En el programa de gobierno, página 14, Kast reconoce que: “Hoy, muchos de nuestros niños están abandonados en su desarrollo material y espiritual” y, para entender mejor este diagnóstico hay que insertarlo en la aspiración tradicional del candidato, cuando en programas anteriores ha propuesto, “involucrar a la familia, a los profesores y a los directores de los establecimientos para lograr el mayor desarrollo material y espiritual poniendo al niño en el centro, prometiendo contar con equipos multidisciplinarios para atender a los alumnos ya sus familias, ya sea en sus propios colegios o liceos…” Y, nosotros sabemos que para lograr el mayor desarrollo material y espiritual del niño, además de asistentes sociales, psicólogos, psiquiatras y terapeutas, están los profesores de religión, tanto católicos como evangélicos, que apenas cubren en el mejor de los casos, el 20% de los más de 11.000 colegios que hay en Chile.