Mensaje del Presidente de la Comisión de Educación
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Hola, muy buenos días, bienvenidos al Seminario “Biblia y Desarrollo”.
Saludo y destaco la presencia de representantes diplomáticos de la embajada de Israel y de la embajada de Guatemala, hay rabinos cuya presencia honran este Seminario, hay miembros de la comunidad judía, a todos ellos gracias por venir, hay un gran numero pastores evangélicos, vuestra presencia realza este encuentro, hay líderes evangélicos de la Plataforma Evangélica Nacional PLENA, de la Asociación Nacional de Obispos y pastores ANOP, de Cristianos por Cristo y por Chile, y hay estudiantes de teología, gracias por venir, esta será como una clase teórico práctica de teología, yo diría de ortodoxia bíblica.
Mi nombre es Rodolfo Torres Valdés, soy pastor y profesor, y formo parte de la Plataforma Evangélica Nacional, PLENA, una organización amplia y representativa del mundo evangélico en Chile. En PLENA tengo el privilegio de servir como Presidente de la Comisión de Educación, además, desde hace más de veinte años dirijo la ONG Chile Cristiano, una organización inserta en la ley 20.500 que tiene por objeto fomentar la participación ciudadana en la gestión pública.
Quiero expresar con claridad que PLENA conoce, respalda y valora la realización y la naturaleza de este seminario, también es importante señalar que este encuentro ha sido previamente informado por los canales correspondientes, a las personalidades más altas de la nueva administración nacional.
Ya, y cuando surgió la idea de hacer este Seminario la compartí con Ariel Markovits del movimiento Shomer Israel y se manifestó muy de acuerdo, también la compartí con Juan Carlos Oliva Presidente de la ONG Jaberim Yisrael y lo mismo, y después la compartí con el pastor Marco Melo Presidente del Consejo de Pastores Amigos de Israel y finalmente con el pastor Sergio Mosqueda Presidente de ANOP y aceptó y comprometió de inmediato su participación.
Marco Teórico de este Seminario
Todos los que estamos aquí honramos y valoramos la biblia, Antiguo y Nuevo testamento, la biblia contiene la Torah, la historia de Israel, la poesía inspirada el mensaje de los profetas, los evangelios y las epístolas.
La Torah es el texto más sagrado y el fundamento central del judaísmo y representa la palabra directa de Dios revelada al pueblo de Israel.
El evangelio narra la vida, las enseñanzas, la muerte y la resurrección del Señor Jesucristo que constituyen junto con las epístolas el fundamento de la religión cristiana.
Pero la biblia es algo más que un libro religioso, constituye también el fundamento filosófico para la formular políticas públicas, así lo creyó Moisés y Josué, el rey David, así también lo creyó Juan Calvino y después los puritanos que fundaron naciones basadas en los preceptos bíblicos.
Les explico primero la especificidad del Seminario: Se titula Biblia y Desarrollo
Este eje es parte de un simposium mayor titulado Religión y Desarrollo
¿Sabían ustedes que los países más ricos del mundo explican que su religión influyó en el desarrollo social y económico de sus países…?
Y, podemos comprobar empíricamente si esto es así o no.
Y ahora mismo hacemos podemos hacernos la pregunta:
¿Tiene la religión alguna influencia en el desarrollo de las naciones?
¿Qué creen ustedes…? Les pregunto…
¿La religión judía ha traído prosperidad a sus vidas y familias…?
¿La religión evangélica ha traído prosperidad a sus vidas y familias… y a su país…?
Objetivo del Seminario
Y, nosotros nos hemos convocado en esta hora para buscar en la biblia pautas, exhortaciones, consejos, directrices, mandamientos, “secretos” y promesas que redunden en bendición.
Así que manos a la obra, hagamos la pega como se dice ahora, tomemos la biblia y empecemos a leer:
Si, si, y apenas hemos dado vuelta una hojas, muy rápidamente encontramos la primera pauta, la pauta primaria y fundamental para ser bendecidos como personas, como familia, como iglesias y como país, leamos que dice en Génesis 12: 1 al 3:
“Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra de mostraré y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que bendijeren y a los que te maldijeren maldeciré, y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
Y en esta “palabra” está la clave, aquí está la explicación de muchos fracasos personales, pastorales y nacionales, y aquí está la tesis de este Seminario.
Bien, y como lo prometimos al principio, este Seminario sería como una clase teórico practica y ya hemos presentado la teoría y ahora vamos de inmediato a la práctica.
Reconozcamos claramente que Chile no ha bendecido a Israel, no solo en los últimos años, en las últimas décadas, sino desde siempre, recuerdan cuando los niños jugaban al “cuantos panes hay en el horno”, yo recuerdo las veces cuando el canciller chileno llama al embajador para consultas, recuerdo cuando el embajador chileno vino de vacaciones y los retuvieron por meses, no les permitían volver, recuerdo cuando el embajador vino a presentar sus cartas credenciales y no lo recibieron, y vemos como en todas las organizaciones internacionales Chile siempre vota en contra de Israel.
¿Con estas acciones Chile bendice o maldice a Israel…?
Y en este Seminario “Biblia y Desarrollo” vamos a creer en el Génesis, vamos a creer en esta pauta y vamos a poner por obra la palabra,
Queremos dejar atrás el mal trato chileno al Estado de Israel
Queremos empezar una nueva etapa,
Queremos a partir de marzo que Chile bendiga a Israel
Y, porque y para qué, para que a Chile la vaya bien
La promesa dice: bendeciré a los que te bendigan
Quien las habla es un ciudadano común y corriente, pero como temeroso y creyente en la biblia, y confiando en Dios todopoderoso, y acompañado de mis colegas Ariel, Juan Carlos, Sergio Mosqueda me dirijo al representante del Estado de Israel presenta en esta sala:
Lo que vamos a hacer hoy aquí, no es un gesto superficial, no es un acto simbólico vacío, es un intento sincero, de corazón, porque queremos que Chile nuestro país sea bendecido y prosperado.
Permítanme explicarlo de esta manera: en los últimos años, no solo los evangélicos, sino que muchos chilenos han sentido desazón, impotencia y rabia también, por los mensajes en la plataforma exis y los comentarios inamistosos y condenatorios de las autoridades en contra del Estado de Israel, pero hemos agachado la cabeza y nos sometido a la autoridad, pero la situación ha cambiado.
Por eso, con un espíritu de humildad —y representando el sentir de muchos creyentes evangélicos, judíos y tantos chilenos, quiero expresar hoy un reconocimiento sincero a la comunidad judía presente en nuestro país y junto con ellos decirle al representante de Israel en esta sala:
Israel, perdónennos, Israel perdonen a Chile
Perdón por palabras y las acciones que les han herido, cuando más necesitaban la comprensión y el apoyo.
Perdón por los discursos que los han condenado
Perdón por los gestos que han mostrado odiosidad
Por todas esas cosas, y porque queremos empezar una nueva etapa:
Personal, eclesial, societal y nacional.
Hoy quiero extender mi mano al representante de Israel en esta sala
Queremos pedirle a Israel, al Estado de Israel, al pueblo de Israel, al Gobierno de Israel, pedirle su amistad, y pedirles la oportunidad para construir una nueva relación, una relación amistosa y constructiva.
Y no solamente por las bendiciones espirituales, sino también las materiales
Israel es la gran nación fundada por Abram.
Israel es el hogar nacional del pueblo judío, y ahora lo hemos escuchado claramente de su primer ministro, Israel se unirá a coalición internacional para defender a los cristianos en todo el mundo, donde sean perseguidos y asesinados.
Hay ámbitos concretos donde Chile y Israel pueden caminar juntos: Educación, ciencia, tecnología, tratamiento del agua, salud, emprendimiento, cooperación académica.
Por eso, oramos que las palabras y acciones de este Seminario sean el punto de inicio de una profunda y fecunda cooperación con la comunidad judía nacional y junto con ustedes, promover y proponer a las nuevas autoridades un nuevo trato, una nueva política de amistad con el Estado de Israel, y digámoslo derechamente, queremos la suscripción de un Tratado de Libre Comercio y también queremos el reconocimiento de Jerusalén como la capital de Israel, que incluya el traslado de la embajada.
Y en este momento, como gesto sencillo, pero como testimonio público de que estas palabras son verdaderas, quiero acercarme al representante de Israel en esta sala y extenderle mi mano
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