PLENA, UNIPECH, ANOP, Foro Pastoral, Consejo de Obispos, Mesa Ampliada, Concilio Iglesias Históricas.
SERVICIO NACIONAL DE ACCION DE GRACIAS

La petición del Presidente Kast que el Tedeum Evangélico vuelva a la Catedral Evangélica ubicada en la Alameda emocionó a muchos, y cuando en la interna de la Plataforma Evangélica Nacional PLENA en su reunión presencial de Metrenco en Temuco fue sometida a votación, fue apoyada mayoritariamente por obispos y pastores, y desde hace un par de meses una Comisión presidida por el Alto Representante Evangélico obispo Héctor Cáncino trabaja con seriedad y entusiasmo en la organización de la Ceremonia, que ya no tendrá el nombre de “Servicio de Acción de Gracias por la Patria y sus Autoridades” que tuvo desde el año 1975, pero el nuevo nombre recoge algunos de los conceptos tradicionales, ahora se titula Servicio Nacional de Acción de Gracias, y que bien que hayan siete agrupaciones pastorales nacionales cooperando en la Comisión.
En cuanto a lo primero, todos tenemos que aceptar que el tedeum evangélico es una actividad consustancial con la Catedral, si bien es la oración por Chile y sus autoridades y la gratitud de todo el pueblo evangélico chileno por la libertad religiosa nacional, el magno culto le pertenece a la Catedral, no solo por la visión, el sueño y la profecía del obispo Umaña de construir una “Casa de Oración para los Presidentes de Chile”, sino también por esa congregación, la del año 1928 allí en la calle Jotabeche.
El barrio donde se levantó la Iglesia de Jotabeche era una zona de obreros ferroviarios, albañiles; carpinteros; peonetas, vendedores ambulantes, lavanderas, costureras, empleadas domésticas, todas familias que vivían en conventillos, Jotabeche no estaba en un barrio de empresarios ni de personas acomodadas, y cuando los jornaleros, peonetas, ambulantes, domésticas y lavanderas que componían la congregación supieron del proyecto, con enormes sacrificios, de la cruda pobreza empezaron a ofrendar para la construcción, pero a poco andar desfallecieron y dijeron, pastor Umaña ya no podemos más, y en ese momento, el pastor les respondió: “Construyan hermanos, construyan hermanos, que esta será la Casa de Oración de los Presidentes de Chile” y esa iglesia de esforzados trabajadores del año 1928 le creyó a su pastor.
Y casi un siglo después, a casi 100 años de distancia, surge la reflexión y con ella brota la emoción, hombres y mujeres, todas personas muy pobres, chilenos recién convertidos al evangelio, que vivían en conventillos, la mayoría de ellos analfabetos, que se ganaban la vida con mucho esfuerzo, se levantaron y lo sacrificaron todo para ofrendar, dar más allá de lo que tenían y podían, vamos a construir la Casa de Oración para el Presidente de Chile, habían pasado solo tres años de que tenían una Constitución sin el Artículo 5, una Constitución con libertad religiosa, siento que ellos se ilusionaron con la conversión de Carlos Ibañez del Campo, siento que ellos vieron el cumplimiento de la primera profecía de Umaña “Chile Será para Cristo” proclamada en 1912, siento que ellos, se motivaron, se entusiasmaron y visionaron un Chile Cristiano.
