De los nueve candidatos presidenciales conocemos a tres
Franco Parisi, Diego Ancalao y José Antonio Kast

 

Imagen1008 
Lamentamos outside de Diego, a quien entrevistamos cuando soñaba con La Moneda

 

Ya está definida la nómina, son nueve los candidatos a la Presidencia, los nombres han sido dados a conocer y los chilenos deberán votar por uno de ellos el próximo domingo 21 de noviembre. La presidencia de la República es el cargo más relevante del país, el Artículo 32 de la Constitución Política le otorga 20 atribuciones especiales, que lo convierten casi en un monarca, entre ellas: “Concurrir a la formación de las leyes, convocar a plebiscito, declarar los estados de excepción, nombrar y remover a su voluntad a los ministros, designar a los embajadores, designar y remover a los Comandantes en Jefe del Ejército, de la Armada, de la Fuerza Aérea y al General Director de Carabineros, disponer de las fuerzas de aire, mar y tierra, declarar la guerra, y conducir las relaciones políticas con las potencias extranjeras y organismos internacionales, y llevar a cabo las negociaciones; concluir, firmar y ratificar los tratados que estime convenientes…” 

¿Quién cree usted que está mejor preparado para ejercer estas facultades? A nuestro juicio, el cargo requiere tener un doctorado, experiencia profesional exitosa en el sector privado, ser mayor de 40 años, amar a Chile, honrar los emblemas nacionales y tener carácter, pero sobre todo amar a los chilenos, conocer el país y destacarse por su temor a Dios, el Artículo 25 de la Constitución Política solo exige a los candidatos haber nacido en el país, tener la nacionalidad chilena y haber cumplido 35 años. A lo mejor el juicio de este evangélico es muy exigente, pero, claramente los requisitos constitucionales son muy irresponsables. Es necesario orar y reflexionar mucho, para votar al mejor candidato, le tocará gobernar los años más inciertos de la historia, si el plebiscito ratificatorio lo gana el Apruebo se va para la casa, y si lo gana el Rechazo la casa se le viene encima, habrá gente que estallará de rabia y saldrán a destruir el doble, que la primera vez. 

De los nueve, solo conocemos a tres, Franco Parisi es un gran economista, incomparable profesor, una persona optimista, exitosa, que entiende lo que pasa y que sabe cómo transformar el infortunio en prosperidad, recibió con mucho agrado las propuestas políticas de Chile Cristiano y en su momento se comprometió a suscribir un TLC con el estado de Israel la mayor aspiración de esta oenegé. Diego es un hombre sencillo, con vocación de servicio público, un profesor con buena llegada, horizontal, amistoso, tiene una virtud escucha a la gente y les responde con sinceridad, le conocimos cuando era como un quijote, aceptó con agrado ser entrevistado en el programa “Al lado de Hashem” que se emite por ETV un canal de televisión evangélico de la Región Valparaíso. A Sebastián Sichel, a Yasna Provoste, a Gabriel Boric, a Gino Lorenzini, a Eduardo Artés y a Marco Enríquez-Ominami, no los conocemos personalmente. 

A don José Antonio Kast lo conocimos hace varios años, nos impresionó el compromiso que tiene con los valores cristianos y su capacidad intelectual para defenderlos, recibió sin reparo asesores evangélicos en su oficina cuando era diputado, y se interesó en nosotros cuando le expresamos inquietudes por las reformas a la ley de Cultos, que se presentarían en un Congreso mayoritariamente contrario al cristianismo evangélico. En el caso específico recibió con agrado nuestro libro “Chile Cristiano en la historia, en la profecía y en la contingencia” En ese tiempo, nunca imaginamos que para defender los valores cristianos, don José Antonio Kast haría todo lo que ha hecho, formar un Partido Político que cree en Dios, postular a la presidencia, pactar un acuerdo electoral con el Partido Conservador Cristiano y apoyar a tantos candidatos evangélicos al Congreso, como Carolina Garate y Manuel Antonio López.

2021. Chile Cristiano. Todos los derechos reservados.
Se autoriza la reproducción, total o parcial, de lo publicado en este sitio con sólo indicar la fuente

 

Volver