El ignorado de la clase política
Mejor preparado para recuperar a la región del Estado fallido 

Imagen985

 

Es triste, pero sobre todo vergonzoso, ya son muchos los que opinan lo mismo; “Chile es un Estado Fallido en La Araucanía”, y tienen razón, solo en los últimos meses los ataques y atentados han quemado más de 500 camiones, e incendiado distintas iglesias. Wikipedia informa: “El Conflicto en La Araucanía es un conflicto armado, que comprende una serie de hechos de violencia, desde 1997 hasta la fecha, con diversos grados de intensidad. ​ Las acciones, que van desde protestas y ocupaciones de predios y municipalidades hasta atentados incendiarios a propiedades privadas, maquinarias y enfrentamientos que han dado lugar a asesinatos, perpetrados por grupos organizados a nombre de causas indigenistas relacionadas con el pueblo mapuche. También y en días recientes, se han visto involucradas bandas de narcotraficantes que operan en la región. Al mismo tiempo, ha ocurrido un alza de la reacción violenta de los grupos opositores, especialmente en los incidentes ocurridos a mediados de 2020”. El año pasado, hasta el 27 de diciembre se habían registrado 321 atentados y ataques incendiarios. El 8 de febrero de ese año, en la comuna de Victoria incendiaron el camión en donde el chofer Juan Barrios se encontraba reposando, esto le provocó quemaduras graves en el 25% de su cuerpo al hombre de 50 años, quien falleció días más tarde.

Don Lautaro Ríos, magister y doctor en Derecho profesor de la Universidad de Valparaíso, escribe en el Diario Constitucional: “Se  califica como “Estado fallido” a aquel en el cual uno o más de sus elementos esenciales, la integridad del territorio, la seguridad de sus habitantes o el ejercicio de la soberanía, han dejado de funcionar. En la Araucanía, desde  hace  varios años, sólo subsiste la integridad territorial.  Pero a la inseguridad absoluta de sus habitantes, a la ausencia del  gobierno y a la ineficacia manifiesta de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, se suma el terrorismo organizado, que obliga a la policía a huir en lugar de defender a las personas y sus bienes cuya protección se le encomienda.  El  terrorismo  no  sólo ha cobrado  numerosas vidas en actos de barbarie  –como el incendio del hogar y el asesinato de la familia Luchsinger, sino  que también se ensaña con víctimas inocentes, incendiando cosechas, quemando escuelas, maquinarias agrícolas e innumerables camiones con sus cargas, provocando el pánico de la población que no tiene a quién recurrir ante la indolencia del gobierno que pretende  hacer creer  que sólo se trata  de  un conflicto social y que no conoce otro remedio que presentar , “querellas contra quienes resulten responsables”.

Y la indolencia no es solo del gobierno, que conste que son 24 años de gobierno, gobiernos de izquierda y gobiernos de derecha, da lo mismo. Son gobiernos indolentes, por que la realidad de La Araucanía no les afecta, no les importa, son gobiernos indolentes, porque pudiendo hacer mucho no hacen nada, les da pereza actuar, tomar decisiones a favor de las personas que son víctimas del temor, del terror y del fuego abrazador. La indolencia es de toda la clase política; los militantes, los líderes y los parlamentarios. 24 años de indolencia, que seguirán extendiéndose en el tiempo, porque la indolencia seguira reproduciendose en cada generación de políticos, serán más jovenes, con otros nombres, con otros títulos, pero con las mismas opiniones y las mismas decisiones, querellas para los que resulten responsables, al momento ya van 132 querellas, acciones jurídicas que deben ocasionar las risas de los violentos y la desazon de los que sufren. El diputado Miguel Mellado expresó su decepción: “El Presidente le teme a los organismos de DD.HH, el Presidente le ha dado la espalda a su gente, lo que pide la ciudadanía es que pongan los pantalones de una vez por todas y protejan a las personas. Hay gente que es atacada, hay gente que le están robando 80 hectáreas de pino, se lo están robando. Cuando le dicen al Gobierno, no hace nada y no la atienden. Cuando van a Fiscalía, tampoco los atienden”.

Todo indica que la violencia criminal en La Araucanía podría estar por terminar, la Ley Nº 21.073 del 22 Febrero del 2018 ha venido a permitir que las regiones puedan elegir al Gobernador, (Intendente) y con ello terminar la indolencia santiaguina. Ahora, a la región de La Araucanía no le servirá de nada la Ley, si asume la gobernación regional un político tradicional, de esos indolentes que lo únicos que se les ocurre es presentar querellas. Para que La Araucanía supere la violencia que la desangra, tiene que elegir un independiente, un líder con formación en seguridad ciudadana, que sepa administrar un programa de inteligencia con estrategias propias de países que sufren el terror. La Araucanía es una región que necesita un líder patriota, que la mantega unida a Chile, que no tolere ambiciones ni acciones secesionistas de nadie. La Araucanía necesita un gobernador regional que se comprometa en alma y cuerpo con la pacificación, sabiendo que la paz atraerá tanta inversión. Invitamos a todos los evangélicos, hombre y mujeres, de todos los origenes, a orar por la tierra donde viven, y elegir como gobernador regional a Cesar Vergas Zurita, un hombre comprometido con los valores cristianos.

2021. Chile Cristiano. Todos los derechos reservados.
Se autoriza la reproducción, total o parcial, de lo publicado en este sitio con sólo indicar la fuente

 

Volver