El olimpo ha caído, Banning empezó a correr
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El periodo que parte el día miércoles 20 de Enero del año 2016 y que se extiende hasta el día miércoles 20 de Enero del año 2021en los Estados Unidos de América, será reconocido y recordado como el siglo de oro del imperio norteamericano, gracias al gobierno del Presidente Donald Trump. Comenzó su presidencia diciéndoles a los pastores evangélicos: “Obama ha tirado el cristianismo a la basura”, y terminó su gobierno sentando a la mesa, a cinco líderes de países islámicos, firmando la paz con el Estado de Israel. Fue el Presidente más pro-vida en la historia estadounidense, millones de niños norteamericanos existen gracias a él. ¿Qué hay más grande para el pueblo evangélico que el gobierno fortalezca la libertad religiosa y apoye al Estado de Israel? El Presidente Trump fue más allá que todos, anuló la enmienda Johnson y le ordenó al Departamento de Estado promover la libertad religiosa en todo el mundo. "No creo que sea una exageración decir que: “Ningún presidente en la historia ha sido un mayor defensor de la libertad religiosa tanto en Estados Unidos como en todo el mundo que el presidente Donald Trump”, expresó el doctor Robert Jeffress a la cadena Fox News"
 
Y si se trata de economía y empleo, no hay en la historia de ese país un Presidente más emprendedor y exitoso, se crearon millones de puestos de trabajo, el país entero estaba tapizado de letreros Now Hiring (Estamos contratando), a mis anfitriones les sonaba el celular a cada rato con ofertas de trabajo al por mayor, fui testigo de este auge, durante los meses que viví en USA el año 2019. Y si se trata de la Defensa y de las capacidades militares de la nación, la creación de la Fuerza Espacial es como una fantasía cinematográfica. Y si se trata de personalidad y coraje, ¿Quién como Trump? Sentó a la mesa a Canadá y México, le arrastró el poncho al Führer chino Xi Jinping, barrió con el Estado Islámico, le cortó el chorro de dólares en el que se bañaba al Ayatolá Khamenei, le dijo a los europeos, si no ponen su parte se acaba la OTAN. Entró andando a Corea del Norte, cerró la embajada en la Habana y estacionó a la Navy en el mar frente a la Venezuela del colega de su sucesor. Se paró en el podio de la ONU y le dijo a la estirpe globalista, el futuro es del patriota. Al final, doblegaron al Olimpo, cierto, pero no democráticamente.

 

Ahora, Trump será esculpido en el Rushmore de los corazones evangélicos y de los católicos de la estirpe del cardenal Viganó. Recordaremos sus discursos, nos moveremos con sus bailecitos y, aunque no seamos de allá, igual gritaremos, iuesei, iuesei, iuesei. Ahora Trump pasa a ser un Big Hero, una grande de la historia, un elemento sobresaliente en el estudio de las Ciencias Políticas, un atractivo irresistible para hacer realidad el sueño de un doctorado. Nunca un Presidente de un país desarrollado tuvo 89 millones de seguidores en las RRSS, nunca un Presidente en funciones fue votado por 74,2 millones de ciudadanos. Si, es cierto, su adversario tuvo 81 millones de votos, pero fue gracias a Dominium Voting Systems. A partir de ahora, Trump será el paradigma presidencial de los 300 millones de evangélicos del continente americano. Los evangélicos son la fuerza electoral más poderosa de América, y mientras esperan a su Señor, quieren tener Presidentes como Trump, no solo en Brasil, no solo en El Salvador, no solo en Guatemala. Si Javier Bertucci quiere ser Presidente en Venezuela a parecerse a Trump, si Fabricio Alvarado quiere postular de nuevo a la presidencia de Costa Rica a parecerse a Trump, si José Antonio Kast quiere ser Presidente en Chile, a parecerse a Trump.

 

El Olimpo ha caído, pero atención, Banning ya está corriendo, el recuperará la White House; Logró reclutar a doce colegas, el tejano se levantó de su escaño, se puso de pié y con voz profética objetó el timo, el clamor salió de su alma y su petición fue justa, una Comisión investigadora, y la justificación impecable, la mitad de los norteamericanos cree que hubo fraude electoral, el adversario de Trump lo anunció el domingo 25 de octubre en un acto en Las Vegas Nevada: "Hemos reunido, creo, la organización de fraude electoral más extensa e inclusiva en la historia de la política estadounidense". Ted es un hombre joven, un gran cristiano, que promueve fervientemente la libertad religiosa y que apoya decididamente al Estado de Israel, y su amor por los valores y las costumbres trascendentales estadounidenses sobrepasan el sufrimiento, convocó, como todos los años, a sus amados tejanos a celebrar el Día de Acción de Gracias, a pesar que el virus chino está haciendo estragos entre ellos. Ted será capaz de resistir y vencer al socialismo, Ted volverá a llevar a Cristo al salón oval.