No fuimos ni seremos neutrales
Segunda Guerra Fría: USA v/s China

 

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No fuimos neutrales en la primera guerra fría, apoyamos a Estados Unidos de América y no nos equivocamos, ahora vemos con satisfacción la redención de Rusia y con emoción el liderazgo de Vladimir Putin. Ya no es la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas que usaba la violencia para imponer el comunismo en el mundo, ahora es la Federación Rusa una nación comprometida con las doctrinas de la Iglesia Cristiana Ortodoxa que denuncia le destrucción de los valores familiares en occidente. Y aunque esto incomode, lo diremos claramente, no seremos neutrales en la segunda guerra fría que se inicia con fuerza. Apoyamos al Presidente Trump y al gobierno de los Estados Unidos de América, aun cuando China es nuestro primer socio comercial y nos ha enviado unos cuantos respiradores mecánicos y sabemos lo importante que son estas acciones.

La primera causal es la asimetría comercial, ningún país del mundo se puede permitir un déficit comercial de 500 mil millones de dólares, la idea es que los chinos le compren a USA la misma cantidad que USA les compra a ellos. Esa manera de hacer negocios donde uno solo es el que gana, solo puede ser permitida por un Presidente débil, incapaz y servil como Barack Obama y como los chinos quieren seguir en la misma, se las jugaran para que en noviembre sea Joe Biden el que llegue a la Casa Blanca. Trump con la valentía que le es propia, ha dicho que incluso está pensando romper toda relación con la República Comunista, y las circunstancias obligan, porque tampoco un país se puede permitir depender de otro hasta para conseguir parches curita. Los medicamentos y alimentos de primera necesidad se deben producir en el país aunque sea más caro.

 

La segunda causal es la negligencia sanitaria, en China se originó el virus, no lo neutralizaron en el mismo laboratorio, no dieron la alerta temprana y le pidieron al amigo que tienen en la OMS que les guardara el secreto, mientras propiciaron la salida de millones de chinos a todo el mundo, muchos de ellos con destino a los Estados Unidos. USA los acusa de salir deliberadamente infectados para contagiar al mundo y por eso denuncia que la incompetencia del país asiático provocó una matanza mundial. Trump repite desde hace semanas que el duro balance del virus, que ha dejado más 320.000 muertos en el mundo, podría haberse evitado si China hubiera actuado de forma responsable desde que fue detectado en la ciudad de Wuhan. Estados Unidos es el país con más muertos en la pandemia, con más de 91.938 fallecidos. 

 

El gobierno comunista chino debe entender la necesidad existencial de redimirse, porque no solo perderá al gran cliente norteamericano, también a todos sus aliados. La redención parte por reconocer el error, sigue por permitir la entrada a los científicos estadounidense y debe necesariamente indemnizar a las familias de las 91.938 víctimas, y tiene el dinero para hacerlo. Debe decirle a USA, de lo que me deben descuente un millón de dólares por cada fallecido y termine el proceso pidiendo perdón. Los Estados Unidos creen en el perdón, perdonar forma parte de la institucionalidad de ellos. China debe saber que USA está enojada, desde mucho antes del déficit y del coronavirus, y es por la persecución implacable que sufren los cristianos. Permitan que el pueblo chino ame y sirva libremente a Jesús.